Vivir Despeiad@ (879)

30 octubre 2012

Todos deberíamos atender esta frase con intensidad, sin poses, disfrutando cada momento, cada experiencia, cada afecto. Sin lugar a dudas, seríamos mucho más felices.

Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad… El mundo está loco. Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…

- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…

Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado… Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida. Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.

Puede ser que me sienta tentado a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria… Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda… ¡La persona más linda que puedo ser! Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres: Haz el amor, UNA Y MIL veces haz el amor, Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta, y sobre todo, deja que la vida te despeine. Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.


Autor: Anónimo

Una Mujer (878)

23 octubre 2012

Una mujer es la historia de sus actos y
pensamientos, de sus células y neuronas,
de sus heridas y entusiasmos,
de sus amores y desamores.

Una mujer es inevitablemente
la historia de su vientre, de las semillas que
en él fecundaron, o no lo hicieron,
o dejaron de hacerlo,
y del momento aquél,
el único en que se es diosa.

Una mujer es la historia de lo pequeño,
lo trivial, lo cotidiano, la suma de lo callado.

Una mujer es siempre la historia
de muchos hombres.

Una mujer es la historia de su pueblo
y de su raza.
Y es la historia de sus raíces y de su
origen, de cada mujer que fue alimentada
por la anterior para que ella naciera:
una mujer es la historia de su sangre.

"Pero también es la historia de una conciencia
y de sus luchas interiores.
También una mujer es la historia de su utopía".


Autor: Marcela Serrano
Antigua vida mía

Las Lágrimas (877)

16 octubre 2012

Todavía lloramos y qué bueno que así sea, las lágrimas rara vez hacen mal.

Son siempre una catarsis, una liberación, una forma de decir que nadie es auto-suficiente.

En ésta confesión de franqueza humana, se esconde un acto de humildad de quien reconoce que llegó a una encrucijada, y cuando esto hiere demasiado, los ojos dicen lo que la boca no consigue pronunciar.

Hay lágrimas de dolor, lágrimas de amor, lágrimas de alegría incontenible, lágrimas de tristeza, lágrimas silenciosas de paz y de ternura, lágrimas de gratitud por un elogio realizado en el momento preciso, lágrimas de esperanza, lágrimas de inocencia.

Pero también hay lágrimas de vergüenza, de necedad, de desafío, de chantaje, de egoísmo por no haber conseguido lo que se quería.

Hay quien llora por cualquier cosa y hay quien tiene vergüenza de llorar, cuando llorar era la única cosa decente que podía hacerse.

Es muy probable que existan cosas mucho más bonitas que una persona llorando en paz.

Pero, después de las siete maravillas del mundo, muy bien se podría proponer la que sigue como la octava: Un monumento a la persona que todavía llora por amor y que además no tiene vergüenza de mostrar que dentro de ella habita un sentimiento noble.

De las cosas más bonitas que conozco, una de ellas es la sonrisa de una persona …y otra, la lágrima silenciosa de alguien que desea comenzar de nuevo…


Autor: Anónimo

Triunfo Final (876)

09 octubre 2012

Luego de perder por solo un voto sus elecciones para alcalde en Hickory, Mississippi en 1993, Charlie Lewis se mudó a Michigan. Decidió gozar de la vida tranquila de un retirado, creyendo que el pedido de recusación de las elecciones que había solicitado al tribunal era poco probable que sucediese. Y entonces ocurrió un llamado telefónico inesperado, solicitando que regresara a Mississippi. El Tribunal Supremo del estado había anulado tres votos ausentes para Wayne Griffith, el alcalde residente, quedando sin efecto su victoria y convirtiendo a Lewis en el ganador por un margen de dos votos: 115 a 113.

"Habían sido más de dos años", dijo Lewis, de setenta y dos años de edad en respuesta a la noticia. "Supuse que me habían olvidado... creo que cuando se llega a mi edad se aprende a digerir pacientemente las cosas". No obstante, estaba entusiasmado con la decisión del tribunal y las oportunidades que le aguardaban.

Lewis se convirtió en el primer alcalde de color de la pequeña ciudad de quinientos residentes, en las colinas de arcilla roja del este de Mississippi.

"He esperado un poco, pero la ley se tomó mucho tiempo", dijo.

La espera puede quitar algo del entusiasmo de la victoria, pero si la causa es buena, la espera nunca destruye el gozo del triunfo final.

Prefiero fracasar en una causa que algún día triunfará, que triunfar en una causa que algún día fracasará.


Autor: Anónimo

La Indecisión (875)

02 octubre 2012

Cuentan que aquella noche era especialmente fría en el desierto. Abdalá montó su pequeña tienda de campaña, tan pequeña que apenas cabía él acostado. Se despidió de su camello, llamado “Indecisión” ;, acariciándole la cabeza, pero dejándolo fuera, y se dispuso a pasar una noche tranquila y reparadora. Apenas había conciliado el sueño cuando el camello lo llamó con voz suave, pero insistente. “Déjame meter la nariz en tu tienda, hace mucho frío y la tengo completamente helada”. Abdalá, que era un hombre bueno, accedió a la petición.

Pero ocurrió que en cuanto se durmió profundamente, el camello empujó un poco y metió la cabeza completa. Como la tienda era tan pequeña, al hacer esto topó con la cabeza del hombre y lo corrió hasta que éste sacó los pies por el otro extremo. Adalá protestó, pero “Indecisión” ; le hizo ver que eso no era en realidad gran cosa.

Pasó poco tiempo para el camello metiera los hombros y empujara a su patrón afuera, hasta las rodillas. Para hacer el cuento corto, “Indecisión” ; siguió introduciéndose en la tienda, llenándola por completo y sacando a Abdalá por el otro extremo, hasta que finalmente quedó completamente fuera.

¿Te suena esto conocido? ¿No te ha ocurrido alguna vez que al dejar entrar un poco de indecisión ésta lo llenó todo, sacándote de las cosas buenas de la vida?

Por ejemplo, le ocurre a los estudiantes cuando se están preparando para un examen, pero frente al televisor dejan que indecisión les pida ver “un poquito más”.

Y por supuesto le sucede a aquel que quiere bajar de peso, pero deja que el perverso camello le solicite “empezar después de…”. Sí, cuando dejamos a la indecisión meter la nariz en nuestra vida, no importa si un día somos amas de casa, empleados o ejecutivos de empresa, acabará por llenarla toda, y prácticamente sacarnos de ella.

Combate la INDECISION, para poder DECIDIR siempre lo mejor para tu vida.


Autor: Anónimo

Fuerte Conexión (874)

25 septiembre 2012

En cierta ocasión leí que recibir mensajes vía e-mail era bueno para mejorar nuestro estado de ánimo.

No sé si esto tiene algún fundamento científico. Sé interpretar mis sentimientos y no tengo ninguna duda que esto es una realidad.

En los últimos años he tenido el privilegio de conocer personas fantásticas que entran en mi vida en los momentos más inesperados, trayendo mensajes de optimismo, de calidad, de vida, de humor, de reflexión.

Casi todos los días recibo e-mail de personas de buena voluntad, personas que se han tornado importantes en mi vida, a veces estas personas están a miles de kilómetros.

Es impresionante conocer personas con disposición y disponibilidad para ser generosas, afectivas, enviándome mensajes que me reconfortan, ayudan e incentivan.

A los que no les gusta la computadora, es porque no descubrieron las posibilidades que les puede proporcionar.

Seguramente me dirán que no se puede sustituir por un abrazo.

Es cierto.

Pero les puedo decir que en los últimos años yo he sentido abrazos constantemente.

A las personas que envían poemas, música, humor, fotos... los llaman ¿amigos virtuales?

Entonces tengo que decirles que estas personas de virtuales no tienen nada.

Pues ponen en forma de mensaje y de manera palpable su afecto.

¿Dónde podrías imaginar una cosa así?

En todo este tiempo, algunas personas sólo me han enviado algún mensaje ocasionalmente.

Otras, se mantienen constantes y no sólo forman parte de mi agenda de direcciones de mi correo electrónico. Confieso que ocupan también un lugar preferente en mi corazón.

Estoy pendiente de los mensajes, como si estuviera en la adolescencia, esperando a mis amistades y creo firmemente que para algunas cosas, no deberíamos crecer nunca.

Lógicamente, como todo en la vida, hay que saber hacer uso de esta otra forma de relacionarnos. No debemos renunciar al contacto físico, pero a veces la falta de tiempo y la distancia hacen de este medio, una forma eficaz de mantener el contacto con la gente que verdaderamente nos importa.

Lo inesperado de ser sorprendidos con un mensaje cariñoso que viene cargado de afecto, causa una verdadera corriente positiva, la cual puede, en muchos momentos, ser terapéutica.

En un momento determinado, el mensaje parece estar hecho a propósito para un mal momento por el que estemos pasando.

Pero, puedes tener la certeza, que cuando menos lo esperes te llegará esa imagen, esa música o esas palabras que te harán sentir mejor.

Muchas veces esperamos recibir algún mensaje amigo y de repente, está el mensaje que tanto esperaba.

También podrás decir que recibimos mucha basura.

Pero, ¿esto también acaso no pasa en la vida real?

El truco está en filtrar y quedarse sólo con lo positivo.

Nuestra tarea es hacer una selección de lo que es bueno.

De lo que nos puede hacer crecer como personas, de lo que nos puede hacer pensar, reflexionar, sentir, estar vivos, amar, saber que estamos de paso, que no cuesta nada hacer feliz al prójimo y a nosotros mismos.

Estas personas pasarán a tener un espacio garantizado en mi vida. Algunas veces resultará difícil responder a todos en el tiempo que uno quiere. Pero, debemos convencernos que merece la pena dedicar parte de nuestro tiempo para repartir cariño, sólo con los simples comandos de 'Enviar' o 'Reenviar'.


Autor: Anónimo

Amistad, Exprésala..! (873)

18 septiembre 2012

Cierto día una maestra pidió a sus alumnos que pusieran los nombres de sus compañeros de clase en una hoja de papel, dejando un espacio entre nombres. Después les pidió que pensaran en la cosa más linda que pudieran decir de cada uno de sus compañeros y que lo escribieran debajo de su nombre.

Tomó el resto del período de la clase la tarea encomendada para poder terminar lo pedido. A medida que los alumnos dejaban el aula, entregaban a la maestra la hoja de papel.

Durante el fin de semana la maestra escribió el nombre de cada uno de sus alumnos en hojas separadas de papel y copió en ella todas las cosas lindas que cada uno de sus compañeros había escrito acerca de él.

El lunes ella entregó a cada alumno su lista. Casi inmediatamente toda la clase estaba sonriendo. "¿Es verdad?”, escuchó a alguien diciendo casi como en un susurro. "Yo nunca supe que podía significar algo para alguien”. "Yo no sabía que mis compañeros me querían tanto”, eran los comentarios.

Nadie volvió a mencionar aquellos papeles en clase. La maestra nunca supo si ellos comentaron su contenido con alguno de sus compañeros o con sus padres, pero eso no era lo importante. El ejercicio había cumplido su propósito. Los alumnos estaban felices consigo mismos y con sus compañeros.

Aquel grupo de alumnos siguió adelante y progresó. Varios años más tarde uno de los estudiantes fue muerto en Vietnam y la maestra asistió a su funeral. Ella nunca antes había visto a un soldado en su ataúd militar. Él se veía tan hermoso y tan maduro. La iglesia estaba llena con sus amigos. Uno a uno de aquellos que tanto lo apreciaban caminaron silenciosamente para darle una última mirada. La maestra fue la última en acercarse al ataúd. Mientras estaba allí, uno de los soldados que actuaba como guardia de honor se acercó a ella y le preguntó: "¿Era usted la profesora de matemáticas de Marcos?” Ella balbuceó: "Sí”. Entonces él dijo: "Marcos hablaba mucho acerca de usted”.

Después del funeral la mayoría de los ex compañeros de Marcos fueron juntos a una merienda. Allí estaban también los padres de Marcos, obviamente deseando hablar con su profesora. "Queríamos mostrarle algo”, dijo el padre, sacando del bolsillo una billetera. "Lo encontraron en la ropa de Marcos cuando fue muerto. Pensamos que tal vez usted lo reconocería”, dijo.

Abriendo la billetera, sacó cuidadosamente dos pedazos de papel gastados que él había arreglado con cinta y que se veía que había sido abierto y cerrado muchas veces. La maestra se dio cuenta aún sin mirar mucho que era la hoja en la que ella había registrado todas las cosas lindas que los compañeros de Marcos habían escrito acerca de él.

"Gracias por haber hecho lo que hizo” dijo la madre de Marcos. "Como usted ve Marcos lo guardaba como un tesoro”.

Todos los ex compañeros de Marcos comenzaron a juntarse alrededor. Carlos sonrió y dijo tímidamente: "Yo todavía tengo mi lista. La tengo en el cajón de encima, de un armario que tengo en mi escritorio”. La esposa de Felipe dijo: "Felipe me pidió que pusiera el suyo en el álbum de casamiento”. "Yo tengo el mío también”, dijo Marilyn. "Está en mi diario”. Entonces Victoria, otra de sus compañeras, metió la mano en su cartera, sacó una billetera y mostró al grupo su gastada y arrugada lista. "Yo la llevo conmigo todo el tiempo” y sin siquiera pestañar dijo: "Yo creo que todos hemos conservado nuestras listas.

Fue entonces cuando la maestra se sentó y lloró. Lloró por Marcos y por todos sus compañeros que no lo volverían a ver.

La densidad de la población de nuestra sociedad es tan pesada que olvidamos que la vida va a terminar un día. Y no sabemos cuándo será ese día.

Así que, por favor, dile a la gente que quieres que ellos son especiales e importantes… Si no lo haces habrás perdido una magnífica oportunidad de hacer algo realmente hermoso…


Autor: Anónimo

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